El polvo de la luna

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Reseña de El polvo de la luna

Si eres amantes de los cuentos con luna, entonces te invitamos a disfrutar de ‘El polvo de la luna’, un cuento infantil de brujitas dedicado a todos los niños.

Cuento para dormir: El polvo de la luna

En un antiguo pueblo había una montaña de gran tamaño, esta era muy conocida porque siempre tenía muchísima nieve, por lo cual, las personas adoraban visitarla todos los días, escalarla y jugar con la nieve.

Pero de pronto en el pueblo comenzó a hacer muchísimo calor, todo el mundo se quejaba y estaba de mal humor. Incluso la montaña comenzó a sufrir y poco a poco empezó a perder toda su nieve, secando los ríos y algunos árboles.

A las semanas de tanto calor, ya no quedaba nada de la hermosa montaña que a todos encantaba, por el contrario, ahora tan solo era una triste roca de color marrón que nadie visitaba.

Todas las noches la hermosa luna veía lo triste que estaba la montaña y tras mucho tiempo de pensarlo decidió que quería ayudarla, ella siempre estaba brillante y muy blanca, por lo que quizá podría compartir un poco de toda esa hermosura con la triste montaña.

A pesar de que la luna era preciosa, no era muy inteligente. Al día siguiente abrió un agujero en su parte baja y comenzó a soplar suavemente, de esta manera, empezó a caer sobre la montaña todo su polvo mágico brillante, en forma de nieve.

El agujero que abrió fue tan grande que luego le fue imposible cerrarlo, aunque no le importó, noche tras noche continuaba soplando para la montaña hasta que quedó totalmente vacía. Por haber perdido todo su hermoso color blanco, la luna ahora era invisible.

Luego de esto, las noches eran muy oscuras y nadie entendía lo que estaba sucediendo. La montaña muy apenada por lo que estaba pasando, decidió que tenía que devolverle la nieve que la luna había dado.

Era imposible que la montaña lograra que nevara hacia arriba, por lo cual, luego de mucho pensarlo se dio cuenta de que la única manera en que podía ayudar a su amiga la luna era si se convertía en un volcán.

De esta manera, se esforzó todo lo que pudo para expulsar la poca lava que estaba en su interior, la lava hizo que toda la nieve se derritiera de nuevo, aunque esta vez que convirtió en un hermoso y brillante humo blanco, el cual comenzó a subir y a llenar a la luna.

El proceso tomó algunos días pero por fin la luna estaba completamente blanca, alumbrando a todos durante la noche. Sin embargo, aún había un problema, tenía un agujero en su interior, por lo cual, el humo comenzó a salir de nuevo.

La luna corrió muy rápido buscando otra montaña que estuviese dispuesta a convertirse en volcán para ayudarla, durante el recorrido vio un pequeño pueblo que necesitaba su ayuda y no pudo resistirse, por lo que soplo suavemente sobre ellos, haciendo que su polvo alegrara a todas las personas.

Un mago del ese pueblo en agradecimiento hizo un hechizo que la volvió brillante otra vez, por lo que la luna continuo su viaje y siguió ayudando a cada pueblo que se encontrara, de esta manera, se dio cuenta de que sus habitantes en agradecimiento siempre se las ingeniaban para que ella volviese a ser hermosa.

De esta manera, la luna pudo comprender que no hay nada mejor que ser generosos en la vida y que siempre se obtendrán cosas buenas si se ayuda a los demás de manera desinteresada.

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